¿Qué nos tiene que doler para acudir al psicólogo?

20.10.2015 18:26

Dientes- dentista, pie-podólogo, vista-oftalmólogo, son asociaciones que todos hacemos con bastante facilidad, pero… ¿psicólogo?, ¿a qué lo asociamos?, ¿qué nos tiene que doler para acudir al psicólogo? Parece que la respuesta a esta pregunta no es tan obvia.

Por la falta de información, por el estigma que ha acompañado siempre a esta especialidad y por otras muchas cosas… acudir a la consulta de un psicólogo es una decisión complicada para algunas personas.


 

Pistas que nos pueden facilitar la decisión de acudir al psicólogo:

      -  Tener la sensación de no ser dueños de nuestras emociones. ¡Ellas nos gobiernan! La tristeza, la rabia, la ansiedad… se han puesto el disfraz de pilotos y tenemos claro que vamos a colisionar en un momento u otro.

      -  Los pensamientos negativos que anticipan lo peor (y si todo sale mal), que convierten todo en una catástrofe (he fallado en el trabajo y nunca más confiarán en mi), que nos obsesionan… no nos ayudan y todo cambiaría si nos libráramos de ellos.

      -  Algo te incomoda, y a pesar de poner en marcha tus recursos para afrontarlo y/o pedir ayuda a tu entorno (amigos y familiares) se mantiene en el tiempo.

      -  Al mantenerse en el tiempo, lo que te incomodaba está ganando en intensidad, es decir, se está haciendo fuerte, hoy me afecta más que hace dos meses.

      -  Es posible que al mantenerse en el tiempo y al ganar intensidad… el problema, como una gota de tinta que cae en un vaso de agua, haya empezado a teñir otras áreas de tu vida. Al principio sólo me ponía así de nerviosa en el trabajo, hoy en día alcanzo ese estado de nervios cuando me doy cuenta de que me quedan muchas cosas de la casa por hacer, voy con la hora justa a una cita, tengo visita en casa, me encuentro con algo que no me esperaba…

Con respecto a los temas que se abordan en la consulta del psicólogo, ahí la respuesta es mucho más sencilla (al menos desde mi punto de vista):

No existe un listado de problemas o síntomas que indiquen que puedes o no ir a un psicólogo. Cada persona es única, única en sus capacidades y en sus necesidades, por eso cada persona asimila y maneja las distintas situaciones de la vida de una manera o de otra.

Lo que a mí me abruma puede ser lo que a ti te motiva y lo que a mí me hiera puede ser lo que a ti te conmueva.

Un problema es un problema por cómo te afecta, no por cómo se llama.