Agradar a todo el mundo supone un gran desgaste ¿Sabes decir que NO a los demás?

13.05.2015 13:43

Si la voz te tiembla antes de decir NO a alguien, si te ves envuelto en situaciones en las que no querías verte y si lo que es aún peor, estás cansado de que sea así…. ¡este es tu post!

Todos tenemos nuestra particular forma de comunicarnos, pero a algunos nos funciona mejor que a otros. Mejorar nuestro estilo de comunicación puede ser una tarea apasionante y divertida que sin duda nos reportará beneficios, pues no sólo alcanzaremos nuestros objetivos sino que lo haremos de manera más directa.

A priori las siguientes sugerencias pueden parecer algo sencillas o comunes, pero no por ello poco efectivas.

Para decir NO, no necesitamos una larga explicación. Pare decir NO, lo que necesitamos es saber cómo hacerlo y ponerlo en práctica en la medida de lo posible (¡tampoco es cuestión de negarnos por placer!).

NO simple y llano: Tendemos a las largas explicaciones y disculpas para reducir nuestro sentimiento de culpa, sin embargo, no son necesarias y a lo largo de esa disculpa o explicación la probabilidad de que el NO se convierta en un si aumenta. Y por lo tanto la probabilidad de hacer lo que no queríamos también aumenta. Comienza tu respuesta con el NO por delante, por ejemplo, “no, prefiero no ir pero gracias”, “no, no me apetece”, “no, no quiero, gracias”.

NO reflexivo: en el caso anterior comenzábamos la frase con un NO, aquí hemos de incorporar el NO en distintos momentos de la frase. Es un NO rotundo, sin titubeos, pero con una pequeña justificación o explicación.  Por ejemplo,  “ya sé que quieres que te acompañe de compras pero NO puedo. Tengo el día organizado y NO me es posible. No me hubiera importado si me lo hubieras dicho antes pero ahora NO puedo”, “ese plan es caro para mi, NO puedo permitírmelo, por lo tanto, NO voy a ir. Si lo hubiéramos pensado antes hubiera ahorrado, pero con tan poca antelación me es imposible, NO voy a poder participar”.

NO temporal: nos negamos pero sólo por el momento. Sólo debemos usar este NO si realmente estamos dispuestos a cumplir, nunca con la intención de “escurrir el bulto”. Por ejemplo, “no puedo acompañarte hoy pero mañana no tengo problema”, “no puedo apuntarme ese fin de pero dentro de dos seguro que sí”.

NO repetitivo: ¡este está genial para los que tenéis cerca niños insistentes o parejas que insisten como niños! Puede usarse directamente o tras haber empleado algunos de los NO anteriores. Por ejemplo:

-          Vente esta noche a tomar una copas

-          No, no me apetece salir

-          Venga, vente esta noche

-          No, no me apetece

-          Venga, mujer, vente un rato

-          No, no me apetece

Como un disco rayado. Ya sabéis… sin liarnos, ni enredarnos en largas y peligrosas explicaciones que pueden facilitar que acabemos haciendo lo que no queríamos.

Decir que no, negarnos a algo, no implica que nuestro tono de voz deba ser agresivo y nuestro gesto tenga que estar torcido. Si practicamos las veces suficientes diremos NO con la misma serenidad y naturalidad que decimos sí.

El NO tranquilo, relajado y con una sonrisa en la cara no es que sea una opción, ¡es que es la mejor opción de todas!