Mindfulness ¿Estás a lo que estás?

06.05.2016 18:59

¿Has oído hablar alguna vez de Mindfulness?

Practicar mindfulness supone centrarse en el momento presente de forma consciente, es decir, estar a lo que estamos. Ser conscientes de la experiencia que estamos viviendo.

Esto, que a priori parece algo sencillo, requiere cierto entrenamiento. ¿Cuántos de nosotros comemos sin ver la tele, hablamos con un amigo sin echarle un ojo al teléfono o nos lavamos los dientes sin tener la cabeza en otros asuntos? En definitiva, ¿cuántas veces ponemos el "piloto automático" a lo largo del día? 

Distintos estudios indican que las personas que llevan a cabo esta práctica de forma regular obtienen ciertos beneficios físicos y psicológicos duraderos, como por ejemplo:

  • Mayor sensación de calma y relajación
  • Mejoran sus niveles de energía y el entusiasmo por la vida
  • Ganan en confianza, seguridad y aceptación de uno mismo
  • Reducen la probabilidad de sufrir estrés, depresión, ansiedad, dolor crónico, adicciones o inmunodeficiencias.
  • Aumentan la compasión hacia uno mismo, hacia los demás y hacia el mundo en general.

¿Quieres iniciarte en esta práctica? ¿Te apetece probar con un ejercicio sencillo?

Esta noche o ya mañana, cuando te metas en la ducha prueba a “meterte mentalmente” en esa ducha.

Una vez que estés dentro y preparado para esa ducha, atiende, sin forzar, al aire fresco que inspiras y al aire cálido que expiras…

Atiende, sin forzar,  a la temperatura del agua, a la sensación que se crea cuando el agua entra en contacto con tu piel, al olor del gel que usas, a las sensaciones que se desprenden del contacto de la esponja con tu cuerpo... Atiende al momento en el que estás.

Si te descubres a ti mismo pensando en otra cosa, no pasa nada, no te lo reproches, no te ofusques… los pensamientos van y vienen y de forma calmada y con naturalidad, igual que te has ido del momento en el que estás y te has centrado en algo pasado o futuro, puedes volver al momento presente y disfrutar de este.



Os deseamos que este ejercicio os resulte lo más gratificante posible, que lo disfrutéis y lo incorporéis a vuestra rutina.

Esto mismo puedes extrapolarlo a otras situaciones de tu vida cotidiana. Puedes intentar atender al presente mientras comes, mientras te lavas los dientes, mientras caminas…