Pacientes oncológicos y sus miedos más frecuentes

26.08.2015 19:31

 Cuando el cáncer llega a nuestras vidas nos coge un pellizco en el alma al que nunca nos acostumbraremos o al que tardaremos en adaptarnos. Y es que son tantas las emociones las que nos invaden y tan rápidos los pensamientos que nos inundan que digerirlo se puede hacer muy pesado.

El diagnóstico de cáncer está cargado de una importante connotación negativa, por ello no es de extrañar que la estabilidad psicológica de pacientes y familiares, durante el diagnóstico, sufra una gran conmoción.  De forma casi irremediable empiezan a surgir expectativas en torno al desarrollo de la enfermedad, en torno a la muerte, a la destrucción de los proyectos vitales futuros… La vida nos cambia en un segundo.

La Dra. Holland, fundadora de la disciplina de Psico-Oncología, organizó los principales miedos de los pacientes oncológicos de forma esquemática y nemotécnica, denominándolos “las 6 D” por su nomenclatura en inglés.

  • Miedo a la muerte (Death): este es el miedo más inmediato, el que primero suele surgir. Y realmente, los estudios muestran que, no es miedo a la muerte en sí, sino al proceso de morir, a la creencia de que la muerte implica sufrimiento, al abandono de los seres queridos…
 
  • Miedo a la dependencia (Dependency): el temor a depender de los demás, de los médicos o a no valerse por sí mismo es uno de los más frecuentes también. Este hecho explica que a muchos pacientes les cueste pedir ayuda o dejarse ayudar.
 
  • Miedo a la deformidad (Desfigurement): todos podemos visualizar el rostro del cáncer y a ninguno nos gustaría vernos así, independientemente de que la apariencia física, en estos casos, sea lo menos importante. El miedo a que nuestra imagen cambie es, también, uno de los principales temores.
 
  • Miedo a la incapacidad (Disability): este temor va ganando peso a medida que la vida cotidiana del paciente se va viendo comprometida.  
 
  • Miedo a la alteración de las relaciones personales (Disruption of interpersonal relationship): miedo a que las cosas cambien con respecto a los demás o a que las relaciones se rompan. Las enfermedades oncológicas, en la mayoría de las ocasiones, suponen un cambio drástico en hábitos, rutinas, actividades… en este proceso el distanciamientos con los demás es vivido, por algunos pacientes, como un abandono por parte de su entorno.  
 
  • Miedo al dolor (Discomfort): miedo al dolor y al sufrimiento que este puede acarrear. Este es un miedo frecuente e importante puesto que la percepción que tenga el paciente sobre el dolor determinará, en gran medida, las sensaciones de dolor que el paciente tenga.

Conocer las preocupaciones de las personas que nos rodean, conocer sus miedos o sus inquietudes, estén enfermos o no, es siempre una ventaja a la hora de apoyar a alguien.

Cuando una enfermedad crónica, como es el cáncer, viene para quedarse en la vida de un familiar o de un amigo todo es nuevo para nosotros. Nosotros, que queremos ayudar y hacer consciente a la otra persona de que estamos ahí para lo que necesite, pero que en muchas ocasiones no sabemos ni cómo empezar a articular palabra.

“Lo realmente importante es luchar para vivir la vida, para sufrirla y para gozarla, perder con dignidad y atreverse de nuevo. La vida es maravillosa si no se le tiene miedo” Charlie Chaplin